“Normalmente suele pensarse que la Fundación es para los trabajadores, pero es para todo el sector. La Fundación está para formar a los trabajadores y también a los empresarios, en prevención, en responsabilidad administrativa, en proyectos, en gestión... Si el trabajador o el empresario tienen una necesidad, pueden acudir a la Fundación y dedicar parte de su tiempo a formarse, cosa que anteriormente no ha tenido la oportunidad de hacer”.
“La sociedad tiene un concepto negativo del sector. Hablamos de dignificar el sector, pero el sector es tan digno como cualquiera. Hay un divorcio impresionante en este aspecto. La sociedad está satisfecha de cómo se construyen las carreteras, de cómo se construyen las autovías, las urbanizaciones, las casas, de lo confortables que son las viviendas. Y sin embargo, trata de una manera despectiva a las personas que han sido capaces de hacer todo esto. Yo creo que es un complejo de la propia sociedad. Si hemos llegado a vivir bien, al bienestar, es por la producción”.
“El sector de la construcción está evolucionando de una manera muy rápida, y va a evolucionar más todavía desde el punto de vista de los nuevos materiales, lo que conlleva mejoras en seguridad, mejoras para la salud, nuevos requerimientos para su manipulación y puesta en obra. La Fundación tiene un programa ocupacional, para aquellas personas que están en paro o que estaban trabajando y requieran una formación acorde a la evolución de los materiales o la tecnología. También nos encontramos con una problemática, que ha existido durante muchísimos años, de la infrautilización, desde el punto de vista conceptual de la FP, sobre todo en agricultura o construcción”.
“También nos encontramos con la necesidad de ir incorporando a la mujer al sector de la construcción. Apostamos por programas de formación específicos que faciliten este proceso”.
“El sector ha atraído a un buen número de personas inmigrantes, con problemas de inserción, culturales, económicos, que hay que ir incorporando a la sociedad”.
“Cada día se lanzan productos tecnológicos y nuevos materiales sin los procedimientos didácticos adecuados para utilizarlos debidamente, y que no exista un despilfarro de esos materiales, ni de tiempo, y mucho menos de salud. Estamos también ilusionados en trabajar de una manera mucho más intensa con las empresas que se dedican a sacar nuevos productos desde el punto de vista tecnológico para incorporar el aspecto didáctico”.