Silvia Castro, responsable de vigilancia estratégica del Centro Multidisciplinar de Innovación y Tecnología de Navarra (CEMITEC) nos describe este concepto como un conjunto de acciones dirigidas a la captura, el análisis, la difusión y la exploración de la información útil para la supervivencia y el crecimiento de la empresa.
Lejos de ser una herramienta reservada a las grandes empresas, la vigilancia estratégica está cada vez más al alcance de la pyme. El desarrollo de las TIC permite que todos dispongamos de acceso a la información y a las herramientas de tratamiento de esa información.
Todo el personal de la empresa debe estar implicado en la vigilancia estratégica; la recogida de información tiene que ser una actividad continua y convertirse en un hábito. Para ello, la empresa debe tener en cuenta el coste del tiempo invertido por el personal en realizar actividades de vigilancia, asignándoles tiempo y presupuesto. Aunque el acceso a la información también puede ser de pago.
Los pasos para llevar a cabo una buena vigilancia serían:
La importancia de la información y de la vigilancia es intuida por los trabajadores. Analizamos lo que hacen nuestros competidores, asistimos a ferias, leemos revistas especializadas... Lo que más cuesta es que la empresa facilite los mecanismos que ayuden a que circule la información y se fomente una cultura de intercambio. Muchas veces la información buscada ya existe dentro de la empresa, pero no es compartida. La dirección de la empresa debe promover un entorno de aprendizaje colectivo y una cultura de empresa que fomente el intercambio de información.
Cada empleado es un eslabón de la cadena de información y una fuente de información muy valiosa, aunque también existen herramientas sencillas que pueden ayudar en este sentido: boletines de la empresa, periódicos internos, reuniones de trabajo…
La coyuntura del sector exige vigilancia estratégica
Las empresas ya no pueden ser solo defensivas; deben poner en práctica una estrategia proactiva que les aporte identidad, diferenciación y competitividad. Para sobrevivir deben anticiparse a los cambios y convertir amenazas en oportunidades. La vigilancia ofrece a la empresa un sistema de alerta permanente que le permite ajustar el rumbo y determinar el camino hacia la consecución de sus objetivos.
Existen consultoras que incluyen la implantación de la vigilancia estratégica en su catálogo de productos. Por su parte, el Centro Multidisciplinar de Innovación y Tecnología de Navarra (CEMITEC) no realiza implantación de vigilancia estratégica para las empresas, pero sí estudios puntuales de vigilancia que podrían ser un buen primer paso para, a través de un ejemplo concreto, aprender qué es y cómo se hace.
También puede servir a las empresas descargarse la guía sobre vigilancia estratégica escrita por Silvia Castro y publicada por la Agencia Navarra de Innovación (ANAIN) y seguir sus pasos. Belén Goñi, directora de ANAIN, comenta al respecto que hace unos años se llevó a cabo una acción piloto de vigilancia estratégica en 14 empresas metalmecánicas de Navarra y de dicho piloto surgió la guía de vigilancia que es aplicable en todos los sectores.
Enlaces:
www.navarrainnova.com/pdf/Guia_practica_vigilancia_est rategica.pdf
www.cemitec.com/recursos/docs/Guia_practica_vigilanc ia_estrategica.pdf
Dentro del Plan Tecnológico de Navarra, uno de los objetivos estratégicos es el desarrollo de ayudas a la Competitividad con apoyo prioritario a la Vigilancia Estratégica y a la Planificación de la Innovación. Las ayudas a esa competitividad las solicitan las empresas para financiar la consultoría externa y hacer la vigilancia estratégica.
El que las empresas sistematicen sus procesos internos de Vigilancia Estratégica y acudan a los servicios especializados externos, como los que ofrecen los Centros Tecnológicos, favorece que acometan proyectos de I+D+i de carácter más radical.
Además, los gastos de consultoría externa para vigilancia estratégica y planificación de la innovación mediante la implantación o uso de herramientas de gestión de la innovación y previsión tecnológica están subvencionados en un 60%. En cuanto a las áreas de organización, la gestión del conocimiento (identificación, captura, evaluación, distribución y aplicación del conocimiento) también se subvencionan en un 50%.
Es decir, que se subvenciona la implantación de la vigilancia pero también la organización interna de la empresa para gestionar el conocimiento que se obtiene de esa vigilancia. Por tanto, las empresas ya no tienen excusa. Es el momento de poner en práctica la vigilancia estratégica y beneficiarse de sus ventajas.