Se ha afirmado con bastante razón, refiriéndonos a procesos de reflexión en la empresa o proyectos de Gestión de Calidad, que cuando hay dinero no hay tiempo y cuando hay tiempo no hay dinero. En estos momentos, parece que desgraciadamente estamos más bien en la segunda circunstancia, tenemos tiempo y sólo falta la determinación y el liderazgo para emplearlo en reforzar la empresa desde dentro, acometiendo proyectos de mejora de la gestión interna.
Hace pocos días escuché a un directivo de una muy pequeña empresa que, hablando de ISO 9001, afirmaba que ellos habían implantado un Sistema de Gestión, ¡y punto! Y consideraba que recibir después el Certificado ISO 9001, aunque tiene su importancia de cara al exterior, no es factor tan importante como la Calidad en sí del sistema de Gestión implantado.
Acometer proyectos de Calidad de la Gestión, especialmente en el momento en el que nos encontramos, es absolutamente necesario y si no se hace, es en gran medida debido a que las organizaciones no tienen plena consciencia de los costos de la no-calidad, no sólo en la fabricación de productos, sino en cualquier actividad o proceso de negocio. ¿Y qué decir de la noseguridad?
En la actividad de construcción, por su propia naturaleza, estos costos son especialmente elevados. La ejecución de trabajos en forma defectuosa o la utilización de materiales no adecuados a las necesidades del proyecto obligan muchas veces a realizar enormes gastos de corrección, e incluso pueden llegar a obligar a repetir las actividades realizadas. Pues bien, la eficacia de los sistemas de gestión en la minimización de estas circunstancias está más que probada.
La propuesta desde la Fundación Navarra para la Calidad podría expresarse en los siguientes puntos:
Para alcanzar la excelencia, se aplican modelos de Calidad Total, produciéndose en estas organizaciones un cambio sustancial, pasando de la “Gestión de la Calidad” a la “Calidad de la Gestión”.
El modelo utilizado normalmente es el EFQM, que constituye una magnífica guía para la gestión, contemplando todos los aspectos de la misma e incluyendo el análisis profundo de cómo se satisface a todos los grupos de interés de la organización. (Clientes, empleados, accionistas, proveedores y sociedad).
El Modelo EFQM ha demostrado de forma fehaciente y continuada las mejoras obtenidas en la eficiencia financiera de las empresas, y es una herramienta cuya aplicación está al alcance de cualquier empresa que quiera utilizarla. La Fundación Navarra para la Calidad organiza los cursos de formación necesarios para que las empresas se impregnen de los conceptos de Excelencia y organiza encuentros profesionales en los que intercambiar experiencias entre empresas que se encuentran en diferentes puntos del camino de la excelencia en la gestión. Un proyecto de Excelencia es la mejor decisión que en el tiempo presente pueda tomarse.