A lo largo de nuestros veinte años de actividad, hemos apoyado la puesta en marcha de cerca de 2.000 empresas en Navarra, que generaron más de 4.100 empleos en el momento de su creación.
Los estudios de seguimiento que realizamos nos muestran datos muy positivos. La tasa de supervivencia de las empresas que se han creado con nuestro apoyo supera el 80% después de cuatro años de andadura, un porcentaje que, a escala estatal, no llega al 60%.
¿Cuántas de estas empresas están directamente relacionadas con el sector de la construcción?
El porcentaje de empresas dedicadas de forma exclusiva a la construcción roza aproximadamente el 3%, pero hay otras muchas empresas del sector servicios que están relacionadas con esa actividad. Por ejemplo, compañías que trabajan en ingeniería domótica, instalación de energías renovables, aislantes alternativos, etc.
Cualquier persona que desee iniciar una actividad empresarial encuentra en CEIN un equipo de profesionales que le irá acompañando y guiando en el proceso de maduración de la idea hasta convertirla en empresa. Los servicios son diversos - asesoramiento, formación, plan de empresa, consultoría experta, acceso a recursos, etc.-, aunque persiguen un objetivo común: que el equipo promotor esté plenamente capacitado para gestionar su negocio y que su empresa se diferencie de las demás y se mantenga con éxito en el mercado.
Las iniciativas de índole innovador, sean o no tecnológicas, cuentan también con apoyos específicos, como instrumentos financieros o los viveros de empresas, que facilitan espacios y servicios para iniciar y desarrollar su actividad en las mejores condiciones.
Quizás no lo sepa, pero puede estar ante un proyecto de I+D+i. En este ámbito, podemos ayudarle a definir el proyecto en sí mismo: objetivos, acciones, plazos, presupuesto, financiación, etc. Y tendrá la posibilidad de acceder a las ayudas económicas que dispone la administración para ese tipo de actividades.
Además, vienen a nosotros empresas que quieren desarrollarse y crecer, pero no saben muy bien hacia dónde dirigir sus pasos. En ese caso, les asesoramos para que logren detectar y poner en marcha en sus organizaciones nuevos productos o servicios, nuevas líneas de negocio, se abran a nuevos mercados, etc. Porque nuestro objetivo es también introducir en el seno de las empresas la cultura de la innovación, esencial para la mejora competitiva.
Asimismo, ayudamos a todas las compañías que ya están en el mercado a incorporar las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en sus procesos empresariales, y trabajamos para el desarrollo de proyectos de cooperación.
Este año, el número de empresas que se han creado con el apoyo de CEIN se ha mantenido respecto a 2007. Sin embargo, sí se ha notado un descenso en el número de personas emprendedoras que acuden a nuestra entidad con la idea de montar un negocio. La explicación es que la creación de una empresa conlleva un proceso y posiblemente las personas que la han puesto en marcha este año lleven trabajando en ello ya un tiempo.
En nuestra opinión, mientras se mantengan las dificultades a la hora de obtener financiación ajena, es posible que en los próximos meses sí se produzca un descenso en el número de empresas que se creen. Pero confío en que la situación se resuelva con la mayor celeridad.
Como he comentado, hay que tener en cuenta que una empresa no se pone en marcha en dos días y requiere un proceso. Es preciso madurar la idea, estudiar la competencia, analizar su viabilidad, buscar proveedores, lograr financiación, locales… y tener clientes.
Por tanto nuestra recomendación es que realice todo este proceso. También en épocas de crisis existen oportunidades y nichos de mercado que se pueden aprovechar, y si después de ese análisis se ven claras las posibilidades de éxito de la idea empresarial, que se anime a su puesta en marcha. Si bien en estos momentos más que nunca deberá tener bien asegurada la financiación necesaria para la puesta en marcha de la nueva empresa.
La fase crítica de las empresas se encuentra en sus primeros años de andadura, sobre todo en el caso de las innovadoras y de aquellas que presentan un alto potencial de crecimiento. Uno de los factores decisivos que intervienen en esos primeros años de actividad empresarial es el entorno, cambiante y competitivo que, en algunos casos, no se conoce en profundidad. También influye el desconocimiento de las necesidades y demandas de los clientes.
Por eso, es preciso mantener una actitud “de alerta” para poder captar la información que proporciona el entorno y aprovecharla para adaptar, redefinir e innovar su estrategia de modelo de negocio. Otro aspecto vital es la continua adaptación de la empresa al mercado. Es necesario un contacto permanente con clientes y proveedores, conocer cuáles son sus necesidades y ver si nuestro producto o servicio las satisface. Un buen producto o servicio no es suficiente, y mucho menos garantía de éxito.