Según el autor de esta investigación, “el aire acondicionado, además de ser una instalación que proporciona un necesario bienestar en el interior de los edificios, debe formar parte de los elementos que todo arquitecto debe conjugar a la hora de construir. Sin embargo se trata de una tecnología que navega entre las competencias que afectan al arquitecto y al ingeniero, y quizá hasta hoy en España no ha habido un estudio para definir su relevancia en la edificación”.
Las conclusiones que se extraen de esta tesis, según César Martín Gómez, son cuatro: “La primera es que el estudio confirma cómo el aire acondicionado constituye una herramienta necesaria para el proyecto arquitectónico. La segunda que el aire acondicionado supuso un medio de incorporación en la arquitectura de los progresos industriales. En tercer lugar, que el aire acondicionado es un instrumento de globalización de la arquitectura. Y por último que las instalaciones posibilitan otra lectura de la historia de la arquitectura española”.
La investigación analiza todo el siglo XX, aunque “se centra en las cinco décadas que comprenden desde la ejecución de las instalaciones de aire acondicionado en el edificio Capitol, uno de los más importantes de la historiografía arquitectónica española, hasta la institucionalización del conocimiento asociado al aire acondicionado con el nacimiento de ATECYR (Asociación Española de Climatización y Refrigeración) en 1974”, afirma el doctor.
Durante este tiempo de preparación de la tesis, César Martín Gómez ha compaginado la preparación del estudio con la actividad profesional en la ingeniería navarra Iturralde & Sagüés, en el departamento de Arquitectura del Centro Nacional de Energías Renovables (CENER), y como responsable de instalaciones y energía en Mangado & Asociados; teniendo la oportunidad de participar en distintos proyectos y direcciones de obra de instalaciones, como el Palacio de Congresos y Auditorio de Navarra – Baluarte, la ampliación de la Clínica Universitaria, la sede de Acciona en Sarriguren o el Pabellón de España en la Expo de Zaragoza