JOSÉ JOAQUÍN ARRICIBITA FLAMARIQUE
Arquitecto encargado del CAT (Centro de Asesoramiento Tecnológico)
Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro. Delegación de Navarra
Este Real Decreto citado deroga la norma básica NBE-CA 88, de obligado cumplimiento hasta esa fecha para edificaciones de nueva planta. Con la publicación del RD 1371/2007 empezó a correr un plazo de aplicación voluntaria de esta nueva normativa, durante un año. Pocos días antes de concluir el plazo citado, el Ministerio lo prorrogó otros seis meses. Por lo tanto, a partir del día 24 de abril de 2009, se aplicará el DB-HR con carácter obligatorio en las edificaciones.
Las principales novedades respecto a la anterior normativa acústica son:
Como cuantificación de estas novedades, se pueden señalar algunos puntos concretos:
Bajo mi punto de vista este DB-HR es el documento del Código Técnico de la Edificación que más incidencia real va a tener en el planteamiento constructivo de los edificios. Veámoslo por partes: la fase de proyecto y la ejecución en obra.
Esta fase es fundamental. Será preciso, en primer lugar, un estudio muy pormenorizado en la elección de los sistemas constructivos que se utilicen en fachadas, cerramientos, estructuras, instalaciones, etc. y su interacción en obra, detallando todos los puntos críticos “frontera”, es decir, las uniones de los diferentes elementos: sellados de carpinterías, uniones suelo-cerramientos verticales, pasos de instalaciones dentro del recinto aislado, etc. El DB-HR exige más tiempo en la redacción de los proyectos. También hay que evaluar la necesidad de colocar suelos flotantes acústicos y/o falsos techos acústicos, lo que incrementará el peso de tales elementos y en consecuencia la carga permanente de la obra, con incidencia directa en el cálculo de estructuras y cimentaciones. Este hecho también puede llegar a incrementar la altura entre plantas, pudiendo llegar a necesitar un peldaño más en la escalera y, por tanto, más superficie en planta, más altura, más superficie de fachada y cerramientos. En consecuencia, es de esperar un mayor coste de ejecución material. También puede haber problemas con algunos planeamientos urbanísticos donde se defina la altura de plantas de un modo que no esté acorde con esta nueva realidad constructiva, y haya que modificar esos parámetros.
Si la fase de proyecto es fundamental, la construcción exacta de lo proyectado se convierte en crítica, por lo que será necesaria una buena y vigilada ejecución de las obras al ser un factor determinante para el cumplimiento de las exigencias. La mano de obra deberá estar más preparada y especializada, así como los capataces, jefes de obra, encargados y aparejadores o arquitectos técnicos. Estos últimos, como directores de ejecución de la obra, tendrán que verificar la recepción en la misma de los materiales y ordenar que se hagan los pertinentes ensayos de los que carezcan de ellos. En la función de dirigir la ejecución, cuidarán que se siga fielmente el Proyecto, con las soluciones y encuentros acústicos definidos en él.
La posibilidad de realizar ensayos “in situ” aumenta el control de obra. Cualquier mínimo puente acústico, y hablo de unos pocos centímetros, puede acabar con todo el buen aislamiento acústico proyectado, por lo que la obra debe ser comprobada y/o corregida continuamente.
Será labor del arquitecto comprobar que todo lo anterior se lleve a cabo, dentro de las competencias profesionales de cada interviniente en la obra, con una dedicación de tiempo extra en la dirección facultativa de obra.
Asimismo, las modificaciones del proyecto durante la ejecución de obra deberán ser estudiadas con mucha atención, puesto que pueden afectar a los parámetros de aislamiento acústico exigidos.